Estas start-ups utilizan chatbots para mejorar tu salud


CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) – Los chatbots o asistentes virtuales irrumpen con fuerza en la industria de la salud. A nivel global han generado un mercado de 122 millones de dólares, que podría alcanzar hasta los 314.3 millones de dólares en 2023, estima la agencia de investigación Markets and Markets. Se trata de un campo fértil para los emprendedores que buscan mejorar los servicios médicos.

Uno de ellos es Juan Vera, cofundador de Nimblr, plataforma conecta a pacientes con instituciones de salud a través de Holly, un asistente virtual que les recuerda a las personas cuándo tienen su cita médica a través de un mensaje de texto, una llamada telefónica o vía whatsapp.

“Automatizamos la agenda de citas en las instituciones de salud”, comentó Vera al finalizar su presentación en el evento Startup Grind Latam Conference 2019. En 2017, el emprendedor -quien también es cofundador de BlueMessaging, empresa que genera alianzas entre personas y organizaciones a través de la inteligencia artificial- detectó un problema de comunicación que generaba vacíos en las agendas de los médicos. “Con Holly, los pacientes pueden avisar que no llegarán y ese espacio disponible se ofrece a otro y así no se pierde el lugar que ya estaba destinado”.

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Nimblr fue creada en Estados Unidos y desde 2018 comenzó a operar en México. Cuenta con 100 instituciones de salud privadas, donde registra un nivel de eficiencia de 90% en la comunicación médico-paciente. Además, al mes genera 10,000 citas y ha reducido el índice de inasistencia en 30% logrando un ahorro de 200 horas de trabajo por cada 10 médicos, explicó el emprendedor.

Bot contra la depresión

Otra emprendedora que buscar mejorar los servicios de salud con ayuda de asistentes virtuales es Andrea Campos. La depresión que sufrió por 14 años, sin saber que se trataba de un trastorno que afecta a 350 millones de personas por todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud, la llevó a crear Yana.

La programadora de 25 años explica que este asistente virtual pregunta a los usuarios si han perdido el interés en cosas que antes les gustaban, si sienten tristeza o desesperanza, entre otros cuestionamientos. Según las respuestas, el chatbot arroja un diagnóstico sobre el nivel de depresión de las personas y les hace recomendaciones como llamar a familiares, escribir, realizar una caminata o buscar ayuda terapéutica inmediata.

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Yana aún se encuentra en fase de prueba, pero ya ha ayudado a más de cuatro millones de personas en México con problemas de depresión, asegura Campos, quien en marzo de 2017 fundó la start-up del mismo nombre que ofrece el servicio gratuito a través de la página web y una aplicación móvil.

La emprendedora planea lanzar en noviembre de este año la versión 1.0 de Yana y uno de sus retos será reducir el tiempo de atención a los afectados. “Queremos cerrar esa brecha para que en dos semanas sepas si padeces depresión y qué debes hacer para atenderlo”, indica Campos.