Parte de la sociedad mexicana no puede acatar las medias preventivas por COVID-19

Ante el aumento en el número de casos en México se han tomado medidas que buscan reducir el impacto de la pandemia de coronavirus covid-19 en el país.

México es un país con sectores de la población muy vulnerables que podrían resultar gravemente afectados ante la pandemia de COVID-19 que azota al mundo; según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política del Desarrollo Social (CONEVAL) 52.4 millones de personas se encuentran dentro del estándar general de pobreza y otras 9.3 millones están en pobreza extrema.

Por su parte Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, ha optado por medidas alternativas para subsanar las problemáticas sociales que se avecinan.

En una de las conferencias matutinas pronunció: “El escudo protector es la honestidad. Eso es lo que protege, el no permitir la corrupción” y “Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo” mientras mostraba dos escapularios, lo que causó indignación en algunos sectores de la población mexicana y una cantidad infinita de polémica en redes sociales.

La enfermedad COVID-19 recientemente puso al país en la etapa 2 del plan de contingencia, lo cual hace oficial la transmisión de coronavirus de forma local y enciende las alarmas.

El gobierno mexicano implementó esta estrategia en busca de frenar en seco la propagación del virus, como parte de nuevas medidas protocolarias:

-Su sana Distancia, mantener un espacio de al menos 1.5 metros entre persona y persona.
-Suspender las clases hasta el próximo 23 de abril.
-Suspender temporalmente eventos y reuniones de 100 personas.
-Suspender actividades laborales que involucren la movilización de las personas en todos los sectores de la sociedad.
-Proteger a las personas adultas mayores y otros grupos de riesgo.

Sin embargo, estas medidas resultan ser bastante dificultosas de seguir para un gran porcentaje de la población: suspender las actividades laborales en la sociedad mexicana y una cuarentena voluntaria, como parte del plan de contingencia, radica en no salir del hogar a no ser estrictamente necesario y en México es necesario salir del hogar para los sectores vulnerables.

El 56.2% de los empleados trabajan de manera informal, es decir, no están reguladas por ninguna institución económica que garantice ingresos a este porcentaje de la población, según cifras arrojadas durante el cuarto trimestre del 2019 por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Mientras tanto, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, informó que entrar en esta nueva etapa del plan de contingencia adelanta por dos semanas los cuidados intensivos en el país, se confía en que la medida ayude a reducir el número de afectados por la pandemia de COVID-19 y evite consecuencias importantes en estas semanas por ser las de mayor impacto en los contagios y fallecimientos.